Hace algunos años muchas personas de mi alrededor comenzaban a dar un giro a su vida laboral. 👷🏽♀️
Algunos comenzaban estudios de formación profesional en disciplinas que nada tenían que ver con lo que se habían dedicado antes o con la formación que tenían en ese momento. 🧑🎓 Otros realizaban el máster en formación del profesorado con el objetivo de convertirse en pocos años en profesores de secundaría o formación profesional, y de este modo dejar a un lado la empresa privada y obtener unas condiciones laborales más dignas en empresa pública.
Los motivos que movieron a estas personas eran muy diversos:
Malas condiciones laborales en términos salariales o de conciliación. 💵
Trabajos que no cubrían para nada sus expectativas o 🥵
Dificultades para acceder a un puesto de trabajo relacionado con los estudios que habían cursado. 😶
Entiendo que este tipo de movimientos laborales es algo que siempre ha sucedido y que es beneficioso para los trabajadores, pero me pareció especialmente significativo dado el número de personas próximas a mí que lo estaban realizando.
Me dio que pensar. 🤔
Por un lado, para alcanzar un puesto de trabajo en el que nos sintamos realizados es inevitable años de experiencia, aprendizajes, haber estado en varias empresas, etc. Y también es inevitable habernos equivocado para tomar por último la mejor decisión respecto a nuestro futuro, es decir, en ocasiones no hay atajos que valgan. ⌛
Por otro lado, en los últimos años la tecnología y las diferentes crisis económicas han hecho que el mundo laboral se mueva a un ritmo vertiginoso como nunca antes se había movido en la historia. Puestos de trabajo altamente demandados y bien remunerados al poco tiempo pasaban a trabajos precarios y poco demandados. 🤮
Los caminos que a la generación de nuestras madres les llevó a alcanzar el éxito (en términos laborales) están destrozados y no se sabe muy bien a dónde llevan. Sus consejos, aunque sabios, están desactualizados. Hoy en día tener estudios universitarios no es garantía de nada.
Cuando comencé a compartir estas reflexiones con mis amigos y familiares más jóvenes, y que están incorporándose al mundo laboral o próximo a ello, me di cuenta de que una gran mayoría de ellos requieren de una mayor y mejor orientación laboral. Y esto me hizo pensar que con el correcto asesoramiento muchos de ellos tomarían decisiones más acertadas respecto a su futuro y se evitarían tener que reciclarse años después y con suerte llegar a la treintena con un mejor salario y unas mejores condiciones laborales.
Esto fue el germen del libro que os comentaba la semana pasada y que ahora he decidido publicar como una serie de artículos, en el que este sería algo así como la introducción. 📖
👇 Sigue después de la foto

La idea es clara: una especie de manual que ayude a tomar decisiones respecto al mundo laboral en términos de qué tipo de estudios cursar (universitarios, formación profesional, cursos ¿o directamente una oposición?), información acerca de las oposiciones (cómo calcular el ratio), hablar de los rangos de funcionarios públicos y sus salarios, la realidad de las condiciones y salarios en la empresa privada, la demanda real en los diferentes sectores, hablar sobre los trabajos tradicionales (y que ya nadie parece querer hacer 🪚) y algunos consejos prácticos más acerca de cómo preparar nuestra al mundo laboral. Todo esto de forma práctica y lejos de consejos ambiguos e ideas románticas.
Una de las primeras cosas que hice al comenzar a trabajar en este proyecto fue lanzar una encuesta para validar que los problemas que me movían a escribir eran reales y no estaba sesgado por el comportamiento del reducido grupo que era mi entorno.
En esta encuesta se preguntaba acerca de los estudios realizados y la satisfacción con los puestos de trabajo alcanzados. ✍🏻
Los resultados de la misma todavía no los he publicado y espero hacerlo en los próximos meses a modo de artículos en el blog.
Algunos datos no dan lugar a dudas: 🚨🚨🚨
Más del 47% de los encuestados NO volvería a realizar los mismos estudios.
El 43 % declaró que su trabajo actual NO cumple con las expectativas que tenían al comienzo de los estudios.
El 75 % en algún momento barajó la opción de opositar. Las empresas privadas están dejando escapar mucho talento… Ellas se lo pierden, y tambíen perdemos un poco todos.
Así que me he propuesto escribir una serie de artículos que ayuden a los jóvenes a tomar una mejor decisión respecto a su futuro basado en los datos, y que también sirva de guía a aquellas personas ya no tan jóvenes que necesitan reciclarse. 💡
Si conoces a alguien que se haya visto en una situación similar, compártele este email y que nos cuente su punto de vista o sus inquietudes.
Si este tema tampoco te entusiasma tranquilo, en esta newsletter seguiré intercalando diferentes temas para no aburriros.
Y esto es todo por hoy. Si te ha sabido a poco el martes que viene te traigo otro limón. 🙋♂️
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